En este artículo te resumimos todo lo que debes comer para sentirte totalmente sano. Con esto, nuestro objetivo es mantener un peso correcto y evitar enfermedades relacionadas con el sobrepeso u otras arelacionadas con el coresterol o problemas arteriales. Deberemos mantener en nuestra dieta los siguientes productos organizados en grupos:
Cereales y derivados: Podemos consumir diariamente pan, arroz, pasta, patatas… estos nos aportan HC complejos.
Verduras , frutas y hortalizas: Se recomiendan de cinco a siete raciones diarias. Podemos tomarlas durante el desayuno, almuerzo o comida. También debemos evitar tomar frutas a partir de las 7 de la tarde.
Leche y derivados: Será suficiente con una o dos raciones diarias, exceptuando etapas especiales, como las del desarrollo puberal, el embarazo o la lactancia. Debido al gasto en calcio en estas situaciones, serán necesarias más de dos raciones.
Legumbres: Deberemos consumir una o dos raciones a la semana.
Huevos: Estos nos aportarán proteínas de alta calidad por poco dinero. Las personas con mucho colesterol deberán evitarlos, sólo en estos casos no será recomendable pasar de los 2 a 4 a la semana. Por el contrario, las personas que no tengan ningún problema, pueden ingerirlos más amenudo en forma de huevo duro, tortilla…
Pescado, pollo y carnes magras: Se recomiendan un total de cinco raciones de pescado a la semana y mejor si es azul, rico en omega3 para evitar el colesterol. De carne magra y pollo se recomiendan de cuatro a seis veces a la semana.
Carnes grasas y derivados: Si podemos evitarlas mejor que mejor, estas nos aportarán grasas que con un poco de ejercicio podemos eliminar. No son imprescindibles, pero siempre nos podemos dar un capricho de vez en cuando. Podemos sustituirlas por pescados, pollos o carnes magras.
Aceite: Utilizaremos siempre el aceite de oliva, siempre moderando el consumo en personas con sobrepeso. El aceite de oliva tiene unas propiedades muy buenas según los profesionales del sector.
Pastelería, bollería y heladería: Este último grupo es totalmente prescindible, por lo tanto lo evitaremos en la medida de lo posible por su alto contenido en grasa animal y azúcares simples.